Imagen: Cecilia del Valle Catalán

De la obra del fotógrafo español Miguel Ángel Gómez destaca la importancia que otorga a los colores y a las formas, creando un lenguaje visual de texturas muy íntimas.

En un área en la que nada es casual, existe una selección metódica de personajes u objetos que destacan indiscriminadamente dentro de sus encuadres.

Meritxell Sánchez Cid. Galerista.

La fotografía es una herramienta creativa, que fabrica escenas inanimadas pero eternamente vivas.

La cámara fotográfica es la herramienta, técnica y pura.

Los conocimientos, la identidad y la espiritualidad son conceptos clave en la creación de cada obra y de cada proyecto.

Miguel Ángel Gómez



Biografía


Mi evolución hacia el arte fotográfico comienza durante mi infancia, influenciado por la cinematografía y la fotografía de los años 50.

A lo largo de aquellos años mi abuelo paterno, Victoriano Gómez, ejercía su profesión como técnico-mecánico de cámara de cine. Rodando para los estudios Cifesa, Sevilla Films y para el estudio norteamericano Samuel Bronston Productions, puntualmente, comparte plató y localizaciones de exteriores con grandes cineastas del momento, como Orson Welles. Aquello señaló el comienzo de una tradición familiar en la imagen como oficio.

Sin embargo, fue en el jardín de casa, en 1999, donde realmente florece la inevitable intuición de observar el mundo a través de una herramienta: la cámara fotográfica.

Fue, en el transcurso de una breve enfermedad cuando recibí dos valiosos regalos; una cámara Nikon Fm y una óptica fija. El médico aconsejó que no fuera más allá del jardín, así que, decidí fotografiarlo. Presenté aquellas fotografías en un concurso local, obteniendo el tercer premio por el retrato de flores silvestres amarillas.

Tiempo después, comencé mi carrera en la cinematografía publicitaria. Una experiencia que me estimuló enormemente. Aprendí a mirar el mundo con otros ojos, sin embargo, no de un modo profundo.

Finalmente, en 2010, tomo una trascendente decisión: dejar atrás una intensa experiencia profesional, y personal. Obtuve pues, en ese momento, la maravillosa oportunidad de retratar algunas de las escenas que atrapan mi atención. Momentos que de algún modo, logran sobrecogerme.